Historia de la casa de Tucumán

La ciudad de S.M de Tucumán no siempre estuvo en su presente suelo. Antes estaba en Ibatín (40 Km. más al sur) y desde allí fue trasladada, en 1685, a su territorio actual.

Hacia fines del siglo XVIII, una de las primeras viviendas que se levantó en el nuevo lugar fue la que hoy conocemos como "Casa de Tucumán". En aquél entonces, esta vivienda era, según el arquitecto Mario J. Buschiazzo, "una típica casona colonial de 35 varas de frente por media manzana de fondo (30 metros), con patio principal; segundo patio y huerta. Dos amplios locales, presumiblemente de comercio, y otro más pequeño de portería, ocupaban el frente. El primer patio estaba encuadrado por las habitaciones privadas, con galería solamente en el costado opuesto a la entrada, precisamente donde luego se efectuarían las reuniones. Esa ala con galería separaba el patio principal del segundo patio y estaba constituida por cuatro locales, uno de ellos más grandes que los restantes, probablemente el comedor. En el segundo patio sólo había dos habitaciones, probablemente de servicio, y un pozo de brocal.
Contigua al comedor había otra habitación más pequeña, que oficialmente servía de comedor. Separados ambos locales por un simple tabique, que fue demolido para dar mayor amplitud a la que iba a ser la sala de deliberaciones, que alcanzó a tener 15,40 mts. por 5,40".

En esta vivienda, en 1816, se reunieron 29 hombres para decidir el futuro de nuestras tierras, en aquél momento españolas.

Mucho tiempo después, en 1840, la casona, bastante deteriorada para entonces, era propiedad de la familia Zavalía, descendientes de los Laguna Bazán.

Treinta años después, en 1874, el Poder Ejecutivo Nacional decide adquirir la Casa a los Zavalía, para que allí funcione la oficina de Correos y Telégrafos.

Disponiendo del tesoro nacional para su conservación, el frente original fue demolido para reemplazarlo por una fachada neoclásica. No obstante, tiempo después, el deterioro siguió avanzando.

En 1902, el Presidente Julio A. Roca encomendó la demolición total de la casa original. Lo único que se salvó fue la sala de la Jura de la Independencia, conservada por estar dentro de un pabellón denominado "El Templete", el cual estaría ornamentado por dos bajorrelieves: uno de ellos dedicado al 25 de mayo de 1810 y el otro al 9 de julio de 1816.

Actualmente, estas obras pueden ser vistas en el patio de homenajes de la Casa.

En 1941, a raíz de un proyecto presentado por el diputado nacional por Tucumán, Ramón Paz Posse, se sancionó la ley de Reconstrucción de la Casa Histórica.
El arquitecto Mario J. Buschiazzo fue quien estuvo a cargo de su reconstrucción y basándose en los planos de 1874 y en antiguas fotografías de la casa, pudo encontrar los vestigios de los primitivos cimientos.

Con fecha de inicio el 17 de Junio de 1942, las obras se inauguraron el 24 de Septiembre de 1943.

Cincuenta años después, se realizó una refacción integral de los techos de la Casa, y en 1996 se restauró la carpintería, recuperando puertas y ventanas su original color azul.

Diez años después, se engalanó el frente de la casona.

Al presente, la Casa de Tucumán posee 9 salas en su Museo que exhiben gran cantidad de elementos de aquella época colonial (armas, documentos, platería criolla, muebles y objetos de la Independencia Nacional), pinturas y artefactos recuperados de la casa en el momento de su demolición (llaves, ladrillos originales y objetos de utilidad doméstica).

Ciudad Escobar