Campañas Militares

Campaña al Alto Perú:

En julio de 1810, Córdoba se oponía a la Primera Junta de Bs As, reconociendo como la autoridad del virrey de Limá y de la audiencia de Charcas.

Los líderes de esta oposición eran el Intendente Gutiérrez de la Concha, el Coronel Allende, el Obispo Orellana, y el mismísimo ex Virrey Santiago de Liniers. Sin embargo, frente a esta oposición, se conformó otra agrupación cordobesa a favor de Bs As, quienes denunciaron el movimiento contrario a la revolución.

Para sofocar a la oposición, la Junta mandó a Córdoba 500 hombres al mando de Ortiz de Ocampo, quienes fusilaron a todos sus adversarios. El único que se salvó fue el obispo Orellana, por su condición de religioso.

Acabada la contrarevolución cordobesa, la expedición se dirigió hacia el Alto Perú, al mando del Mayor General Antonio González Balcarce y de Juan José Castelli como representante de la Primera Junta. Se obtuvo un tiunfo en Suipacha pero sufrieron una fuerte derrota en Huaqui, con la que se perdió el territorio del Alto Perú.

Campaña al Paraguay:

El gobernador don Bernardo de Velasco junto a una asamblea de vecinos que no estaban de acuerdo con la formación de la Primera Junta de Buenos Aires, enviaron de expedición a la tropa del General Manuel Belgrano para terminar con la resistencia.

Las tropas porteñas obtuvieron el triunfo de Campichuelo y las dos derrotas de Tacuarí y Paraguarí. Se retiraron del Paraguay, gozando de la consideración de los vencedores. Tiempo después, los paraguayos formarían su propia junta de gobierno: una junta gubernativa que estableció relaciones con Buenos Aires. De esta manera, la frontera paraguaya ya no representaría un peligro.

Campaña a la Banda Oriental:

El cabildo de Montevideo se pronunció en contra del gobierno porteño convirtiéndose esta región en el "enemigo" más cercano. No obstante, no todos estaban de acuerdo con las políticas adoptadas por el régimen virreinal en la Banda Oriental y así, bajo el mando de José Gervasio Artigas, se pusieron a disposición de Buenos Aires, para luchar contra el foco realista.

En mayo de 1811, desde Buenos Aires, se envió a una tropa dirigida por José Rondeau, que luego del triunfo de Artigas en Las Piedras, sitió a Montevideo hasta octubre de 1811.

Sin embargo, ante el avance portugués sobre el territorio oriental, el gobierno de Buenos Aires negoció con las autoridades de Montevideo el retiro de las tropas porteñas, acción que defraudó a los revolucionarios de Artigas quienes iniciaron la emigración hacia Entre Ríos, originando lo que se conoce como el "éxodo del pueblo oriental". De esta manera, Artigas se convirtió en el opositor al proyecto de Buenos Aires y conformó la "Liga de Pueblos Libres".

De aquí en más, la guerra continuaría, haciéndose cada vez más complicada, puesto que se entrecruzaron conflictos sociales, políticos y económicos, por lo que los gobiernos posteriores debieron cambiar sus estrategias para lograr la añorada “independencia".